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jueves, 23 de febrero de 2012

DE LOS DUEÑOS DE LA TIERRA Y LOS DUEÑOS DEL TERRITORIO



“Con la ternura de la tierra mía que me vio nacer, canta mi alma con la dicha entera de un amanecer,… es la tierra del Huila, tierra de promisión… En el Huila para bien cruza un río sin igual, que da la vida entera al labrador, a su maizal, al platanal…” Luis Alberto Osorio, himno del Huila.

El paisaje del pueblo colombiano lo está transformado una manera de pensar que no consulta con las personas y comunidades que lo habitamos. Tal vez en contravía del mandato que los votantes hacen cada vez que la democracia lo exige. Tal es el caso del Río Magdalena. Lo han desfigurado de tal forma que generaciones enteras de colombianos le hemos dado la espalda. Olvidamos la fortuna e importancia del mismo cuando aún esta tierra era habitada por aborígenes, antes de la desgracia que por el mismo río entró a estas tierras; el occidente y su sentido de “civilización” primero y ahora con el del “desarrollo”. Ya no somos dueños de lo nuestro. Ni siquiera de nuestros imaginarios.


El río Magdalena ha sido objeto de infinidad de intervenciones que hoy cobran su costo cada invierno. El pueblo colombiano ha sido objeto de tales intervenciones que ya no se reconoce así mismo. Sus imaginarios rondan el pillaje legal, el pillaje de facto y la ilegitimidad de los derechos.

Un himno que dejará de decir algo a nuestros niños ahora que quieren realizar el proyecto hidroeléctrico el Quimbo, al cual me voy a referir, pues no solo cambia nuestra razón de ser colombianos, sino que muestra cómo hemos sido traicionados por una clase dirigente que solo son negociantes.

El proyecto nunca fue consultado con los habitantes de las más de 8.000 hectáreas que quieren inundar. Los estudios de impacto y vulneración no existen y de ser así solo los ha realizado Emgesa, la empresa dueña del negocio. Pero la complicidad de los gobiernos que lo idearon y han gestionado es tal que la licencia no soporta la más somera evaluación. El Ministerio del Ambiente y la, ahora llamada, Autoridad Nacional de Licencias Ambientales insisten en asegurar que no hay nada irregular.

La Contraloría General de la República inició “indagaciones preliminares tendientes a determinar la causación del daño, la entidad afectada y los responsables de los presuntos vicios de procedimiento en el trámite de la Licencia Ambiental y posibles impactos negativos Sociales, Ambientales y Económicos como consecuencia del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo (PHE-EQ), así como en relación a las presuntas debilidades en los procesos contractuales adelantados por el Instituto Nacional de Vías -INVIAS-, en el Contrato No. 1820 de 2011 que tiene como objeto la “ATENCIÓN OBRAS DE EMERGENCIA EN EL PUENTE PASO DEL COLEGIO PR95+883 RUTA 2402 CARRETERA CANDELARIA-LA PLATA-LABERINTO EN EL DEPARTAMENTO DEL HUILA”, y la Resolución de Adjudicación No. 072238 del 27 de diciembre de 2011, que tiene por objeto el “ESTUDIO Y DISEÑO A NIVEL DE FASE III PARA EL REEMPLAZO DEL PUENTE DEL COLEGIO DE LA CARRETERA CANDELARIA-LABERINTO RUTA 2404”.  

En carta dirigida a la Contralora, Asoquimbo solicita su intervención para que se realicen visitas de verificación y se elabore el respectivo Informe Técnico con relación a los impactos causados por la decisión del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, de otorgar Licencia Ambiental, mediante Resolución 1609 del 9 de agosto de 2011, a Emerald Energy Pic Sucursal Colombia, para que instalen cinco plataformas y tres pozos petroleros, en una región del Huila que hace parte de la Reserva Forestal de la Amazonía y rica en café, lulo, plátano, naranja, granadilla y otros productos agrícolas. Los pobladores de Umbria, Lejandría, Cedral, Villa Rica, Alto Colosal, Ventanas, Estación, El Vergel, Silvania, Tres Esquinas, La Vega, entre otras veredas de Gigante, han expresado “su indignación por no haber sido consultados y porque con la licencia se está autorizando la destrucción del río del Oro que surte acueductos de la zona céntrica del Huila, del páramo de Miraflores y la actividad agroalimentaria de la región, afectando la producción cafetera que ocupa el primer renglón en el país”.

En consecuencia a la precariedad de la situación, desde el 3 de enero de 2012 se realizó un Paro Regional en el Huila por la Defensa del Territorio, donde las comunidades afectadas exigieron claridad por las actuaciones Administrativas del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el INVIAS debido a las graves afectaciones económicas, sociales, ambientales que, aún hoy, se registran en el centro y sur-occidente del Huila donde ha sido alterada la tranquilidad de la región.

Es así que el 2012, en el sur de Colombia, inició con la gran movilización de las poblaciones afectadas por:
-  La construcción de la represa el Quimbo,
- La destrucción del puente del Paso del Colegio y las vías Yaguará y Tesalia, La Plata-Leticia, La Plata-Garzón, incomunicando al suroccidente del Huila y el Oriente Caucano con Neiva.
- La expedición inconsulta de la licencia ambiental de nueve pozos petroleros que afectaran gravemente el Paramo de Miraflores y con ello el agua potable de la zona.        

Estas tres situaciones tienen el elemento común de despojar de sus tierras a cientos de familias campesinas que sostienen la seguridad alimentaria de la región y el país. La Asociación de Afectadas y Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico del Quimbo, Asoquimbo, las comunidades del suroccidente colombiano afectadas por la destrucción del Puente del Paso del Colegio, y aquellas que con la licencia otorgada a la Emeral-Energy saben de los daños que esta les provoca, reafirmaron los propósitos de exigir la realización de la Audiencia Pública Ambiental y la suspensión inmediata de las licencias ambientales otorgadas a los mega-proyectos en la región y establecer las responsabilidades y la cuantificación del daño por la ruptura del Puente del Paso del Colegio.

Finalmente el 17 de enero se reunieron en Bogotá las partes (Asoquimbo y comunidades de la Plata,  Gigante y Garzón, Rios Vivos, ILSA, el Senador Alexander López, el Representante a la Cámara Hernando Hernández, el Ministerio del Interior, Procurador delegado de asuntos ambientales, Ministerio del Medio Ambiente, la gobernadora del Huila). En dicha reunión se suscribió un acta que consensuaba la realización de siete mesas de control y seguimiento, que el Ministerio en la directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales incumplió y pretendió sabotear con el argumento que pescadores en las riveras del Magdalena continuaban en Paro, siendo que en dicho documento nada hay escrito sobre dicha situación.

Sin embargo, las mesas de control y seguimiento se realizaron con masiva participación de las comunidades y con el interés de la administración regional de torpedearlas. La Contraloría General nos acompañó durante todas las mesas y tomó atenta nota. Como resultado de la información y denuncias suministradas por los afectados se constató la configuración de una “Crisis Humanitaria” generada por la destrucción de las cadenas productivas, el desplazamiento estatal, la destrucción de los ecosistemas, el desempleo, las afectaciones psicosociales, la ruptura de los tejidos sociales y la vulneración de todos los derechos fundamentales de los afectados y el derecho colectivo al medio ambiente.

Asoquimbo le demostró a la opinión pública que los compromisos pactados con el Gobierno Nacional en Bogotá fueron honrados de su parte. Pero no por parte del gobierno nacional. Quedó en evidencia la nula voluntad del Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible MADS de ejercer el control y seguimiento a los proyectos licenciados a las empresas transnacionales como Emgesa-Enel y la Emerald Energy, omitiendo su responsabilidad que debe ser objeto de investigación por la Procuraduría General de la Nación.
De tal suerte que las comunidades decidieron retornar al paro regional el 5 de Febrero en desobediencia civil y resistencia contra el proyecto, exigiendo una Audiencia Pública Ambiental y oponiéndose al desvío del río Magdalena, en tanto no se aclaren los puntos expuestos por las comunidades.

El 8 de Febrero, Asoquimbo y el Ministerio del Interior, redactaron conjuntamente un preacuerdo, que  aún no ha sido firmado, por obstáculos creados por el Ministerio de Ambiente, entre ellos, la negación a convocar a Audiencia Pública Ambiental, según oficio expedido en la misma fecha. Asoquimbo lo había advertido el 17 de enero en la sede del MADS,  donde la jefe de Licencias justificara la no convocatoria a la misma por considerarla un “diálogo de sordos", es decir, de antemano se anticipa a reconocer que el MADS es sordo frente a las justas reclamaciones de los afectados pero obedece todas las órdenes de la transnacional Emgesa.  

El 9 de febrero radicamos en el Ministerio del Interior Amparo Policivo contra Emgesa en defensa de la soberanía sobre el territorio. Y rechazamos el amparo policivo concedido por el alcalde de Paicol a Emgesa mediante el cual ordena el desalojo de campesinos y pescadores que realizan su actividad de manera legítima y legal en su hábitat natural.

El 11 de febrero hizo presencia en las Playas del río Magdalena, contiguas al Domingo Arias, el Mayor  General Rodolfo Palomino a quien los afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, presentes en el lugar, le informaron sobre la vulneración de sus Derechos por Emgesa y el MADS y le demostraron que se encontraban exigiendo el cumplimiento de la Licencia Ambiental en el área protegida por la Ley, razón por la cual le advirtieron que la orden de desalojo proferida por el Alcalde de Paicol era una arbitrariedad que estaba colocando en riesgo su integridad y la de sus familias. El general manifestó que su visita al lugar obedecía a recolectar información sobre el daño al Puente El Paso del Colegio para entregarla al INVIAS. Las comunidades esperan que el General contribuya a impedir el desalojo de su habitat natural.

Asoquimbo convoca a todas las comunidades y organizaciones sociales a trasladarse de inmediato al Puente el Paso del Colegio Gigante Huila a impedir el desalojo arbitrario y el desvío del Río Magdalena por Emgesa como una demostración real de Defensa de nuestro Territorio.

Hoy sabemos que el Ministerio de Minas y Energía entregó otras 24.000 hectáreas más al proyecto y no contó con la aquiescencia de ninguno de sus propietarios. Esto ya se sabía el 17 de enero y el gobierno no dijo nada, lo que demuestra su falsedad para con las comunidades.

Para mañana, martes 14, el alcalde del Municipio de Paicol ha dicho que hará efectivo el desalojo de las playas del río contraviniendo la Constitución y las leyes, en beneficio de Emgesa.

¿De quién es entonces la tierra o, mejor, el territorio? ¿Del poder ejecutivo que lo feria sin consulta alguna? ¿Sus digantario y secuaces? O del pueblo de a pié, el que ve cómo sus políticas se ven bonitas en la televisión (gran manifestación en Necoclí), pero incoherencia total con los campesinos y pescadores del Huila. Señor Presidente el problema de fondo es la Tierra. Tierra que no hay para resarcir el daño causado a los más de 500 familias campesinas y 700 de pescadores. Usted lo sabe y Emgesa también. ¿Cómo pretende usted victimizar otros colombianos? ¿Cómo explica usted, señor presidente, que el Estado colombiano le permite a Emgesa expropiar los campesinos colombianos? ¿Qué responde usted?

Ya ni el territorio es nuestro, sobre él deciden los intereses supremos de la empresa privada y los funcionarios del gobierno que se hacen los de la vista gorda.

Carlos E. Gómez S.
Playas del Río Magdalena, Gigante Huila, febrero 13 de 2012

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